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Son tres palabras que se escuchan mucho en tiendas de deporte, clínicas de fisioterapia y foros de running. Y también tres palabras que generan mucha confusión, porque la mayoría de las veces se usan sin el contexto clínico que les da significado real.
Saber si eres pronador, supinador o neutro no es el objetivo. Es el punto de partida de una valoración más compleja. Te explicamos qué significa cada término, cómo se evalúa correctamente y, sobre todo, cuándo es relevante y cuándo no lo es.

Los tres tipos de pisada: qué significan y qué consecuencias tienen

Qué es la pronación y por qué no es mala por definición

La pronación es el movimiento de rotación interna del pie durante la fase de apoyo de la marcha. Cuando el talón contacta con el suelo, el pie rota ligeramente hacia dentro para distribuir el impacto y adaptarse a las irregularidades del terreno. Es un mecanismo natural y necesario. Sin pronación, el pie sería rígido y no podría absorber el impacto.
El problema no es pronar. El problema es pronar en exceso, lo que se conoce como hiperpronación o pronación excesiva. Cuando el arco interno colapsa más de lo que debería en cada apoyo, se generan tensiones que se transmiten hacia la rodilla, la cadera y la columna.

Qué es la supinación y en qué casos genera problemas

La supinación es el movimiento contrario: una rotación externa del pie que hace que el apoyo se desplace hacia el borde externo. Una cierta supinación al final de la fase de despegue es normal. El problema aparece cuando el pie mantiene una posición supinada durante demasiado tiempo en el ciclo de la marcha, reduciendo la capacidad de amortiguación.
Un pie con supinación excesiva es un pie rígido que transfiere el impacto de forma más brusca al resto de estructuras. Es menos frecuente que la hiperpronación, pero genera problemas igualmente reales: esguinces de tobillo repetidos, fascitis plantar, dolor en la cara lateral de la rodilla y sobrecarga en la cadera.

Qué es la pisada neutra y por qué no garantiza ausencia de problemas

La pisada neutra se refiere a un patrón de apoyo en el que la pronación y la supinación se producen dentro de los rangos considerados biomecánicamente eficientes. Es la pisada que menos compensaciones genera en el resto del cuerpo, la más eficiente desde el punto de vista de la distribución de cargas.
Pero tener una pisada neutra no significa que no puedas tener problemas. La debilidad de la musculatura intrínseca del pie, la rigidez de tobillo, los desequilibrios en la cadera o una técnica de carrera deficiente pueden generar sobrecargas aunque la pisada sea neutra. Por eso el estudio biomecánico no termina en clasificar el tipo de pisada.

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Por qué el análisis en tienda deportiva no es suficiente

En muchas tiendas de deporte se ofrece un análisis básico de la pisada, generalmente mediante un podoscopio o una cinta de correr con cámara. El objetivo de ese análisis es recomendar un tipo de zapatilla. Es un primer paso útil, pero tiene limitaciones importantes.
Un análisis clínico de la pisada evalúa no solo el tipo de apoyo sino la estructura y dinámica completa del movimiento: cómo responde el tobillo, qué hace la rodilla, cómo se comporta la cadera y si existe asimetría entre los dos lados. Esa información es la que permite diseñar un plan de tratamiento, no solo elegir una zapatilla.

Cuándo importa el tipo de pisada y cuándo no es el factor principal

El tipo de pisada importa cuando existe una relación clara entre el patrón de apoyo y los síntomas que presenta el paciente. En esos casos, corregirlo mediante plantillas personalizadas, ejercicios específicos o modificación de la técnica puede resolver un problema que otros tratamientos no habían conseguido abordar.
Pero no toda lesión tiene su origen en la pisada. Hay casos donde el patrón de apoyo es correcto y el problema está en la debilidad muscular, en la técnica de carrera, en el volumen de entrenamiento o en otro factor completamente distinto. El estudio biomecánico permite distinguir cuándo la pisada es el factor relevante y cuándo no lo es, evitando tratamientos innecesarios.

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Experiencia de élite al servicio de cada paciente

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Fausto Jiménez, especialista en biomecánica deportiva de la Selección Española de Baloncesto Absoluta y también ha trabajado como podólogo en el primer equipo del Real Madrid Baloncesto.

Sus experiencias en el deporte de élite permite abordar cada estudio desde una perspectiva clínica y funcional, analizando la pisada no de forma aislada, sino como parte del movimiento y las necesidades de cada persona.
En Amaro, no buscamos simplemente analizar cómo pisas. Buscamos entender por qué pisas así y qué significa para ti.

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