El tobillo es una articulación que funciona como bisagra, permitiendo el movimiento de flexión dorsal y flexión plantar, y es estable gracias a la función de los ligamentos del complejo articular.

La movilidad de tobillo es un factor clave en la prevención de esta lesión y en la recuperación de la misma, ya que un tobillo con movilidad limitada aumenta el riesgo de lesión. Además, la falta de movilidad de tobillo puede afectar a la biomecánica de la articulación y alineación de la pierna, generando de esta manera compensaciones en articulaciones como la rodilla y la cadera, aumentando así el riesgo de lesión de estas.

¿Qué es un esguince de tobillo?

El esguince de tobillo es una lesión muy frecuente que afecta a los ligamentos que estabilizan esta articulación. Dichos ligamentos podemos dividirlos en cuatro grupos: ligamentos colaterales laterales (LCL), ligamentos colaterales mediales (LCM), ligamentos tibioperoneos y ligamentos del tarso.

Los ligamentos del complejo lateral externo son más débiles que los ligamentos del complejo medial y se lesionan con mayor facilidad. Esto ocurre cuando el pie realiza un movimiento de inversión (gira hacia dentro), que es el mecanismo más frecuente de lesión.

Por otra parte, los ligamentos colaterales mediales integran el ligamento deltoideo, el cual es un complejo de ligamentos fuertes que tienen una morfología triangular y se originan en el maléolo tibial. Se lesionan cuando el pie realiza un movimiento de eversión (pie gira hacia afuera) y provoca lesiones más graves y duraderas.

Tipos de esguince de tobillo

En función de la magnitud de torsión del ligamento y del daño producido, podemos clasificar los esguinces en tres grados:

Esguince de tobillo Grado 1 (Leve)

Se trata de una distensión leve de los ligamentos sin desgarro. En este caso, las fibras del ligamento solo sufren un estiramiento sin ruptura.

Síntomas:

  • Dolor leve, sin afectar significativamente la movilidad.
  • Ligera inflamación en la zona del tobillo.
  • Posible aparición de una leve sensibilidad al tacto.
  • No hay inestabilidad en la articulación.


Tiempo de recuperación: 7 a 14 días.

Tratamiento recomendado para el esguince de tobillo grado 1:

✔ Aplicar hielo durante 15-20 minutos cada 3-4 horas para reducir la inflamación.
Elevar la pierna para mejorar la circulación y evitar la hinchazón.
✔ Reposo relativo, evitando actividades de impacto.
✔ Uso de un vendaje compresivo o tobillera para dar soporte.
✔ Iniciar ejercicios de movilidad pasiva después de los primeros días para prevenir la rigidez.

Esguince de tobillo Grado 2 (Moderado)

Se produce un desgarro parcial de los ligamentos del tobillo, lo que genera una mayor inflamación y afecta la estabilidad de la articulación.

Síntomas

  • Dolor moderado o intenso al apoyar el pie.
  • Hinchazón moderada con posible aparición de hematomas.
  • Dificultad para caminar sin dolor.
  • Sensación de debilidad o inestabilidad leve en el tobillo.

Tiempo de recuperación: 3 a 6 semanas.

Tratamiento recomendado para el esguince de tobillo grado 2:

  • Reposo y evitar cargar peso sobre el tobillo lesionado.
  • Aplicación de hielo cada 3-4 horas.
  • Uso de una tobillera o férula para estabilizar el tobillo.
  • Fisioterapia para mejorar la movilidad y fortalecer los músculos de soporte.
  • Ejercicios de propiocepción para recuperar el equilibrio y evitar recaídas.

Esguince de tobillo Grado 3 (Grave)

Es el más grave de los esguinces y se produce cuando hay un desgarro completo de los ligamentos del tobillo e hinchazón significativa. La funcionalidad y la inestabilidad del tobillo son notables, y suelen estar acompañadas de dolor intenso. En los casos más graves puede producirse una fractura o fisura ósea asociada.

Síntomas:

  • Dolor intenso, incluso en reposo.
  • Inflamación severa con hematomas pronunciados.
  • Incapacidad para mover o apoyar el pie en el suelo.
  • Sensación de inestabilidad extrema en la articulación.

Tiempo de recuperación: 8 a 12 semanas o más.

Tratamiento recomendado para el esguince de tobillo grado 3:

  • Inmovilización con férula o yeso en casos graves.
  • Uso de muletas para evitar la carga de peso en la pierna afectada.
  • Medicamentos antiinflamatorios prescritos por el médico para aliviar el dolor.
  • Fisioterapia intensiva para recuperar la estabilidad y fuerza del tobillo.
  • En casos extremos, puede ser necesaria una cirugía reconstructiva de los ligamentos.


Tratamiento de un esguince de tobillo

El tratamiento de un esguince de tobillo depende de la gravedad del mismo. Podemos dividirlo en varias fases:

1. Fase Aguda (0-72 horas)

El objetivo principal durante esta fase es reducir la inflamación, el dolor y la hinchazón:

Reposo.

Evitar actividades que puedan agravar la lesión y permitir que el tobillo descanse.

Compresión.

Utilizar un vendaje para controlar la hinchazón.

Elevación.

Mantener el tobillo elevado para mejorar la circulación y reducir la inflamación

2. Fase Subaguda (3-7 días)

Nuestro objetivo principal durante esta fase es mejorar y recuperar el rango de movimiento del tobillo:

– Mejorar la movilidad articular.

– Control de la carga (comenzar a apoyar el pie y caminar de manera progresiva)

– Trabajo sobre la musculatura accesoria.

– Inicio progresivo de ejercicios de fortalecimiento.

3. Fase de Fortalecimiento

Nuestro objetivo principal es recuperar la fuerza y la estabilidad articular una vez que el dolor y la inflamación se hayan controlado, y el rango de movimiento haya mejorado:

– Restablecer la capacidad de realizar actividades funcionales.

– Trabajar la musculatura específica del tobillo.

– Trabajar la musculatura intrínseca del pie.

– Recuperar la estabilidad articular y mejorar la propiocepción.

4. Return to play

El objetivo de esta fase es volver a la actividad deportiva, asegurándonos de que el tobillo está completamente recuperado y es capaz de soportar cargas sin riesgo de lesión.

¿Cómo prevenir un esguince de tobillo?

  • Fortalecer los músculos del pie y tobillo con ejercicios específicos.
  • Realizar calentamiento antes de practicar deporte.
  • Evitar superficies irregulares o resbaladizas al caminar o correr.
  • Usar calzado adecuado, con buen soporte y amortiguación.
  • Ejercicios de propiocepción para mejorar el equilibrio y la estabilidad articular.
  • Evitar el sobreesfuerzo si se tienen antecedentes de lesiones previas.

Antonio Marín Reyes

Fisioterapeuta
N.º Colegiado: 17294

Especialidad: Fisioterapia deportiva


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